River está dando verdaderas señales de recuperación desde que Angelito Cappa se hizo cargo de la conducción técnica del equipo. Desde que el demiurgo del tiki-tiki comenzó a trabajar en el “millo”, se ganaron 9 de los 12 puntos en juego y se lo hizo de una forma merecida.
Luego de un túnel oscuro en el que se encontraba el plantel con Astrada como entrenador, parece haberse encontrado la luz que conduce a la salida del mismo. Los números positivos son la consecuencia de la forma de jugar.
Hay conceptos con los que River venía enemistado: energía creativa, libertades por sobre obligaciones, respeto por la pelota, aprovechamiento de jugadas de gol.
La goleada por 3-0 a Racing en Avellaneda, con tres de Funes Mori, fue una muestra de contundencia que River no había mostrado a lo largo del campeonato. Sólo le bastaron los primeros 25 minutos para liquidar el partido y manejarlo luego a su antojo sin pasar demasiados sobresaltos.
Ya empieza a caer muy simpático el tiki-tiki para los hinchas de River, que ven que su equipo no va a buscar el arco de enfrente en vano, sino que arremete para arrancarle gritos a la red.
lunes, 10 de mayo de 2010
jueves, 6 de mayo de 2010
Gran victoria en Avellaneda
Ganamos por 3 (Funes Mori x 3) a 0 a Racing en Avellaneda y, como siempre, lo viviste por Sintonia Monumental, con los relatos del corazon de Hernan "El Tano" Santarsiero.Sintonia Monumental, EN VIVO, por FM Urquiza (Fm 91,7 MHZ) o por La Página Millonaria (www.riverplate.com) o haciendo click en el link de esta página.-
El próximo fin de semana estaremos cerrando el torneo Clausura 2010 en el Único Estadio Monumental del Mundo enfrentando a Tigre
Estate atento a la transmisión ya que estaremos haciendo al trivia por la cual te podras ganar fabulosos premios.-
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sábado, 1 de mayo de 2010
Segunda victoria consecutiva en casa
Con goles de Ferrari y Buonanotte, River derrotó a Vélez por 2 a 1 y volvió a triunfar en el Monumental desde que Cappa asumió la conducción. De la mano de Angelito, el “millo” sumó 6 puntos de los nueve que disputó.
La algarabía de los hinchas de River cuando el árbitro Maglio dio su pitazo final fue la clara expresión desbordante de un nuevo triunfo. Pero esa emoción fue acompañada por rostros de esperanzas y creencias en un resurgimiento desde lo futbolístico.
Y eso no es una mera ilusión, es una realidad. Desde que asumió Cappa, hace tres fechas, el equipo va encontrando de a poco un patrón de juego definido. Y no lo digo porque se ganaron dos de los tres partidos, si no porque está claro que se respeta la pelota por sobre todas las cosas, y hasta hay lugar para la estética.
Ortega, la figura de la cancha sin ninguna duda, se fue ovacionado como en las viejas épocas. El “Burrito”, que cuenta con el apoyo absoluto del DT, jugó un gran partido, sobre todo en la primera parte, en la que condujo a River de una manera memorable con sus enganches, sus pasos de bailes para dejar desairados a sus contrincantes, sus paredes, sus tacos y sus habilitaciones.
El gol del empate, que llegó en tiempo de descuento de los primeros 45, fue un pase preciso y milimétrico de Ortega para Ferrari, quién entró picando al área por la derecha y remató al palo más lejano de Montoya. Vélez había llegado apenas dos veces y en la primera de ellas se había puesto en ventaja por intermedio de Alvarez.
Afranchino y Villagra tuvieron también muy buenas actuaciones. El primero arrancando como un tren desde la mitad de la cancha por la derecha y llegando al fondo a pura potencia para mandar el centro o para frenarse y gambetear, jugar con sus compañeros o rematar al arco. El segundo estuvo bien en la marca y sus proyecciones por la izquierda fueron positivas. Tanto es así que el gol del triunfo vino luego de una escala del cordobés por la izquierda, quién mandó centro al punto del penal para que Buonanotte (ingresó por Funes Mori) la parara con clase y la metiera junto al palo izquierdo de Montoya.
De a ratos se vio el tiki-tiki, no tengo ninguna duda.
La algarabía de los hinchas de River cuando el árbitro Maglio dio su pitazo final fue la clara expresión desbordante de un nuevo triunfo. Pero esa emoción fue acompañada por rostros de esperanzas y creencias en un resurgimiento desde lo futbolístico.
Y eso no es una mera ilusión, es una realidad. Desde que asumió Cappa, hace tres fechas, el equipo va encontrando de a poco un patrón de juego definido. Y no lo digo porque se ganaron dos de los tres partidos, si no porque está claro que se respeta la pelota por sobre todas las cosas, y hasta hay lugar para la estética.
Ortega, la figura de la cancha sin ninguna duda, se fue ovacionado como en las viejas épocas. El “Burrito”, que cuenta con el apoyo absoluto del DT, jugó un gran partido, sobre todo en la primera parte, en la que condujo a River de una manera memorable con sus enganches, sus pasos de bailes para dejar desairados a sus contrincantes, sus paredes, sus tacos y sus habilitaciones.
El gol del empate, que llegó en tiempo de descuento de los primeros 45, fue un pase preciso y milimétrico de Ortega para Ferrari, quién entró picando al área por la derecha y remató al palo más lejano de Montoya. Vélez había llegado apenas dos veces y en la primera de ellas se había puesto en ventaja por intermedio de Alvarez.
Afranchino y Villagra tuvieron también muy buenas actuaciones. El primero arrancando como un tren desde la mitad de la cancha por la derecha y llegando al fondo a pura potencia para mandar el centro o para frenarse y gambetear, jugar con sus compañeros o rematar al arco. El segundo estuvo bien en la marca y sus proyecciones por la izquierda fueron positivas. Tanto es así que el gol del triunfo vino luego de una escala del cordobés por la izquierda, quién mandó centro al punto del penal para que Buonanotte (ingresó por Funes Mori) la parara con clase y la metiera junto al palo izquierdo de Montoya.
De a ratos se vio el tiki-tiki, no tengo ninguna duda.
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